Google aprovechó ayer su evento Google I/O para presentarnos los Chromebooks. Estas máquinas, desprovistas de disco duro, nos obligan a utilizar enteramente la Red como vía para sintonizar con el software alojado en los distintos servidores.

Ya lo advertimos hace dos años. El futuro está en la nube. Sólo que ahora ese futuro ya ha llegado y Google ha sido la primera en arriesgar con este modelo de negocio que, de salirle bien, marcará un hito.

No se debe mirar a estos nuevos Chromebooks como simples y meros portátiles al uso. Algo, por otra parte, realmente difícil por ser un cambio en la mentalidad del usuario al confiar toda nuestra información en los servidores que nos tengan dispuestos. Google se convierte, por tanto, en un socio obligatorio y fundamental para poder usar nuestra máquina.

Hay que felicitar a Google por los arrestos mostrados para decidirse por fin por este nuevo modelo de interacción, también de negocio, al convertir la Red en nuestro centro neurálgico de datos.

Sin embargo, me cuesta ver esta arriesgada idea materializada en exitosas ventas. Los precios a los que saldrán los Chromebooks no me parecen atractivos para un hardware que no dispone de disco duro. Las conexiones de datos ofrecidas por las oligopolísticas operadoras españolas son caras, malas y vienen capadas. Las Wi-Fis abiertas en nuestro país son puramente anecdóticas.

Google se atreve con una idea brillante y genial pero, además de las cuestiones técnicas comentadas anteriormente, hay que añadir el cambio de mentalidad que supone en los usuarios, y la confianza que éstos puedan tener en los servidores que alojan enteramente todos sus datos y perfiles.

Veremos qué ocurre cuando haya pasado el éxtasis de la novedad.

La era post PC

abril 23, 2011

Nueva era. Nuevos sueños. Eso, o algo muy parecido, debió pensar el visionario, gurú y ególatra Steve Jobs cuando apostilló que la era post PC comenzaba con la salida de su nuevo iPad 2. Steve Wozniak (el buen Steve) también le ayudó en esa tarea al afirmar que el iPad era el PC de la gente normal. Algo está cambiando, pero lo lleva haciendo desde hace tiempo. Los smartphones y dispositivos móviles están alcanzando la potencia y desempeño suficiente como para pensar en un relevo de nuestras netbooks, laptops y desktops.

Estos nuevos gadgets, tan refinados en aspecto, de los que rápidamente nos encaprichamos, están resultando sumamente útiles para hacer despegar las conexiones móviles de datos, que tan amablemente están haciendo engordar la cuenta de resultados de las operadoras. Conexiones que, por otro lado, no dejan de estar capadas en muchos aspectos a cambio de unos precios y condiciones realmente abusivos por parte de las operadoras de telefonía móvil. Todo al amparo del buen hacer del Ministerio de Industria.

Lo verdaderamente reseñable en estos nuevos dispositivos, de la tan cacareada era post PC, son las nuevas posibilidades de negocio que brindan estos nuevos aparatitos. Los smartphone y tablets están ahí para venir con nosotros a todas partes y consumar una interacción nunca antes vista. Las nuevas características de estos dispositivos agudizan la creatividad de los genios en las empresas para vehiculizar los servicios ofrecidos, y cautivarnos de forma inmediata. La tecnología junto con las buenas ideas ayuda a ello.

Es un hecho que cada vez más aplicaciones cotidianas están teniendo su homónimo en la nube. Estos nuevos dispositivos móviles nacen con la idea de acoplarse a ese planteamiento y concepción. Por ello, nos encontramos con smartphones y tablets que ponen todo su empeño en dejar de lado las conexiones firewire, USBs y unidades de almacenamiento ópticas para disponer únicamente, de memorias SSD rápidas y, si acaso, de la posibilidad de insertar Micro SD en su interior. La idea está en que todo lo que nos importa debe estar recogido ahí arriba, en la nube. Olvidemos, pues, los grandes almacenes que forman esos calenturientos y ruidosos discos duros que acompañan a nuestros gloriosos e imponentes PCs.

Aún queda camino por recorrer, por supuesto. A las interfaces de estos dispositivos les queda margen de mejora. A medida que los fabricantes vayan dotando de nuevos procesadores ARM y GPUs, con las que embelesarnos gráficamente, se irá ayudando a dotar de una mayor complicidad entre usuario y máquina.

La era post PC parece interesante por los nuevos cambios que nos achechan y, poco a poco, vamos vislumbrándolos. Conviene no perdérselos.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.