Chromebook, o el presente en la nube
mayo 12, 2011
Google aprovechó ayer su evento Google I/O para presentarnos los Chromebooks. Estas máquinas, desprovistas de disco duro, nos obligan a utilizar enteramente la Red como vía para sintonizar con el software alojado en los distintos servidores.
Ya lo advertimos hace dos años. El futuro está en la nube. Sólo que ahora ese futuro ya ha llegado y Google ha sido la primera en arriesgar con este modelo de negocio que, de salirle bien, marcará un hito.
No se debe mirar a estos nuevos Chromebooks como simples y meros portátiles al uso. Algo, por otra parte, realmente difícil por ser un cambio en la mentalidad del usuario al confiar toda nuestra información en los servidores que nos tengan dispuestos. Google se convierte, por tanto, en un socio obligatorio y fundamental para poder usar nuestra máquina.
Hay que felicitar a Google por los arrestos mostrados para decidirse por fin por este nuevo modelo de interacción, también de negocio, al convertir la Red en nuestro centro neurálgico de datos.
Sin embargo, me cuesta ver esta arriesgada idea materializada en exitosas ventas. Los precios a los que saldrán los Chromebooks no me parecen atractivos para un hardware que no dispone de disco duro. Las conexiones de datos ofrecidas por las oligopolísticas operadoras españolas son caras, malas y vienen capadas. Las Wi-Fis abiertas en nuestro país son puramente anecdóticas.
Google se atreve con una idea brillante y genial pero, además de las cuestiones técnicas comentadas anteriormente, hay que añadir el cambio de mentalidad que supone en los usuarios, y la confianza que éstos puedan tener en los servidores que alojan enteramente todos sus datos y perfiles.
Veremos qué ocurre cuando haya pasado el éxtasis de la novedad.
La era post PC
abril 23, 2011
Nueva era. Nuevos sueños. Eso, o algo muy parecido, debió pensar el visionario, gurú y ególatra Steve Jobs cuando apostilló que la era post PC comenzaba con la salida de su nuevo iPad 2. Steve Wozniak (el buen Steve) también le ayudó en esa tarea al afirmar que el iPad era el PC de la gente normal. Algo está cambiando, pero lo lleva haciendo desde hace tiempo. Los smartphones y dispositivos móviles están alcanzando la potencia y desempeño suficiente como para pensar en un relevo de nuestras netbooks, laptops y desktops.
Estos nuevos gadgets, tan refinados en aspecto, de los que rápidamente nos encaprichamos, están resultando sumamente útiles para hacer despegar las conexiones móviles de datos, que tan amablemente están haciendo engordar la cuenta de resultados de las operadoras. Conexiones que, por otro lado, no dejan de estar capadas en muchos aspectos a cambio de unos precios y condiciones realmente abusivos por parte de las operadoras de telefonía móvil. Todo al amparo del buen hacer del Ministerio de Industria.
Lo verdaderamente reseñable en estos nuevos dispositivos, de la tan cacareada era post PC, son las nuevas posibilidades de negocio que brindan estos nuevos aparatitos. Los smartphone y tablets están ahí para venir con nosotros a todas partes y consumar una interacción nunca antes vista. Las nuevas características de estos dispositivos agudizan la creatividad de los genios en las empresas para vehiculizar los servicios ofrecidos, y cautivarnos de forma inmediata. La tecnología junto con las buenas ideas ayuda a ello.
Es un hecho que cada vez más aplicaciones cotidianas están teniendo su homónimo en la nube. Estos nuevos dispositivos móviles nacen con la idea de acoplarse a ese planteamiento y concepción. Por ello, nos encontramos con smartphones y tablets que ponen todo su empeño en dejar de lado las conexiones firewire, USBs y unidades de almacenamiento ópticas para disponer únicamente, de memorias SSD rápidas y, si acaso, de la posibilidad de insertar Micro SD en su interior. La idea está en que todo lo que nos importa debe estar recogido ahí arriba, en la nube. Olvidemos, pues, los grandes almacenes que forman esos calenturientos y ruidosos discos duros que acompañan a nuestros gloriosos e imponentes PCs.
Aún queda camino por recorrer, por supuesto. A las interfaces de estos dispositivos les queda margen de mejora. A medida que los fabricantes vayan dotando de nuevos procesadores ARM y GPUs, con las que embelesarnos gráficamente, se irá ayudando a dotar de una mayor complicidad entre usuario y máquina.
La era post PC parece interesante por los nuevos cambios que nos achechan y, poco a poco, vamos vislumbrándolos. Conviene no perdérselos.
Mac mini, el eterno denostado
junio 19, 2010
El pasado martes 15 de junio Apple decidía dar una maravillosa sorpresa a todos aquellos que deseaban una actualización de la máquina de entrada, por excelencia, al elitista, más que nunca, club de la manzana. Y no podía ser de otra forma que con la más que esperada renovación del Mac mini.
La paciencia mantenida por muchos de los usuarios fieles a Apple se convirtió en frustración al echar una rápida ojeada a las características técnicas con las que venía engalanado “el ordenador de sobremesa más eficiente del mundo“.
Tras salir del abobamiento, una vez más, que sufre uno cuando se queda observando un nuevo diseño por parte de los de Cupertino, descubrimos, con bastante indignación, cómo se decidió rescindir la velocidad de CPU que llevaba el anterior modelo, así como la disminución de memoria RAM a la mitad.
Un nuevo diseño similar al unibody que se emplea en los laureados portátiles profesionales, la inclusión de HDMI, nueva VGA más potente —Apple dice que el doble de rápida que los modelos anteriores— y una fuente de alimentación, ahora miniaturizada e insertada dentro de la carcasa del mini fueron los argumentos, mercadotécnicamente solventes, de los que se valía Apple para presentar un producto peculiarmente inferior, en algunos aspectos, y 50 euros más caro de lo que ya había en el mercado y reclamaba una actualización más que digna.
Un producto que en la Store norteamericana empieza con $699 US no puede costar 779 € en la Store española. Algo huele a podrido y nos lo envasan en tarro nuevo y unificado con el propósito de alcanzar más margen de beneficio en tiempos de crisis. Algo que de salir bien, y va por el camino, daría alas a las políticas de precios altos y reducción de características en la que está envuelta Apple desde hace bastante tiempo, y de la cual su máximo culpable no es Jobs sino aquellos que le siguen y ríen sus gracias a base de dólares malgastados.
La tendencia de Apple, como ya comenté anteriormente, es clara y contundente en el camino ya perfilado. El margen de beneficios es mayor en todos sus tecno gadgets con i latina por delante. Por ende, buscará progresivamente sectorializar más las gamas, presentar sus iChismes con un valor más bajo, pero al precio de manzana golden superlativa, y ofrecer ordenadores cada vez más caros y específicos para tareas profesionales.
Está claro que desde Cupertino desean colocar en el centro su iTunes Store rodeada de un sinfín de seductores y armónicos gadgets siendo el principal caudal de beneficio de la marca.
Aquellos que estaban desde el principio de los tiempos con Apple o que apostaron recientemente por alguna máquina para trabajar lejos de Windows verán como cada vez más sus opciones de elección se verán mermadas en favor de estos nuevos iPhones, iPads, iPods y AppleTV que amenazan seriamente la digna evolución de los Macintosh.
Google y FON me pagan
abril 7, 2010
Ya era hora de recoger los frutos. Sí señor. Hace tiempo me embarqué en un proyectín, como diría mi emprendedor y visionario amigo Enrique Vázquez, el cual resultaba ser un blog muy light cuya única misión era obtener una buena posición en Google y observar, por mi parte, si podía, ganar unos cuantos eurillos gracias a la publicidad AdSense insertada en sus páginas.
La siembra de metadatos, keys, y tags, entre otras cosas, dio sus frutos y hace algo más de un mes el todopoderoso Google, al que Telefónica pretende extorsionar, realizó un pago a mi cuenta por un importe de algo más de 76 euros.
Con esto quiero demostrar que es posible mantener, al menos, nuestro servidor de pago, con una publicidad responsable. No siempre podremos combinar el propósito o fines de nuestra web con anuncios, caso de portfolios o blogs personales minimalistas como este, pero para otro tipo de proyectos ha de plantearse obtener ingresos de esta forma.
Es muy importante observar a la competencia, ser originales o, en caso de no serlo, ser superiores al resto o, al menos, ofrecer algo más a lo que ya está en la web. Respetar y conocer algo sobre cómo Google indexa es fundamental si deseamos dar un buen SEO (search engine optimization/Posicionamiento en buscadores) a nuestra página web.
Muy conveniente también es respetar las normas que propone el World Wide Web Consortium (W3C), ya que Google las sigue y es lo más parecido a un estándar y un propósito de conducta en lo que a lenguaje HTML tenemos. En este tema he podido comprobar cómo algunos “tejedores de webs” que andan viviendo de este negocio no lo consideran lo suficientemente importante. ¿Se imaginan ustedes que los programadores no optimizasen el código de un programa al paso de sucesivas versiones del mismo? Algo parecido podríamos intuir en el caso de las webs.
El SEO no es una ciencia exacta, ya que no sabemos a pies juntillas cómo indexa el omnipotente Google, pero sí podemos observar, desmenuzar y sacar conclusiones de los movimientos que se originan continuamente en su seno. Y es ahí donde uno debe prestar atención.
FON, otro de esos movimientos que suena más a vaporware que a otra cosa, también me ha realizado en el día de hoy un pago por los servicios prestados. Y es que, siendo un fonero leal pero crítico, he permitido que otros usuarios pudieran hacer uso de la red que yo tengo.
Normalmente no ocupo enteramente el ancho de banda contratado a mi proveedor de servicios de Internet. Aún teniendo una red de seis ordenadores, entre portátiles, sobremesas, PCs y Macs (lo sé, soy un adicto, pero el vicio es el vicio y en mí no ha de ser tratado) hay sitio para más huéspedes.
Rentabilicen sus recursos que, como dice el dicho, menos da una piedra, claro está, si no es preciosa.
Fon y la economía de cancamusa
enero 24, 2010
Como usuario que he sido y sigo siendo de Fon recomiendo el artículo en el que se expone este sistema como claro ejemplo de economía de cancamusa.




