Nuevo Portfolio Online
marzo 27, 2010
Como viene siendo costumbre en mi, he querido en esta ocasión montar una nueva galería lejos de flickr donde pudiese mostrar las bondades de mi reciente adquisición, y de la cual ya mencioné algo en un anterior post. Y es que las imágenes contenidas en este nuevo Portfolio Online están realizadas exclusivamente con la Olympus PEN E-P1 y la SIGMA DP1, con ese fantástico y maravilloso sensor FOVEON X3 que tiene por corazón, ayudado de ópticas con más de 50 años totalmente manuales.
No he echado de menos, por tanto, mi réflex digital, a la cual, siendo sincero, me cuesta cada vez más sacar. La versatilidad y ligereza que me produce llevar una cámara casi de bolsillo con ese estilo retro tan de moda y pegadizo me permite pasar inadvertido entre la gente, acercarme sin intimidar a nadie y recoger el instante tal como lo quiero, sin ese “yo” violento que altere la realidad.
Tanto la E-P1 como la DP1 son cámaras que caen bien. Nos ayudan a ser furtivos del instante sin el pavor y la desconfianza que proporcionaría un gran zoom de una dSLR. Estas cámaras son grandes amigos de la llamada fotografía social o street photography.
Además, como ya apuntaba unos párrafos anteriores, la pequeña PEN de Olympus me ofrece la posibilidad, mediante adaptadores, de disfrutar de casi cualquier óptica. Una delicia es desempolvar esos longevos y experimentados objetivos que, a buen seguro, permanecían totalmente olvidados. La calidad de éstos veteranos pone en evidencia, muchas veces, a lentes actuales muchísimo más caras y con más nombre. No hay que olvidar un dato muy interesante. Y es que al tener la E-P1 un sensor 4/3 (la mitad de tamaño que uno de 35mm) sólo usa la parta central de la lente, desechando las esquinas del cristal, que suelen ser las más blandas en términos resolutivos y de calidad.
Sin embargo no todo son ventajas. ¿Qué es lo que echo de menos en esta cámara? Un visor electrónico incorporado. No es nada serio encuadrar a través de una pantalla LCD posterior. Es un tremendo castigo enfocar, no ya manualmente, sino por contraste en condiciones pésimas de visibilidad, como excesivo brillo u obscuridad.
También echo de menos la posibilidad de desenfoques que ofrece un sensor mayor como el APS-C o el de marco completo (Full Frame). Y es que suelo jugar mucho en este sentido.
Los sensores 4/3 están muy logrados hoy en día. No al nivel del APS-C (en verdad sólo el contenido en la Panasonic GH1 puede comparárseles) pero, sin duda alguna, ofrecen un buen desempeño para una fotografía cotidiana.
Queda mucho camino por andar para este nuevo sector de las m4/3 que están revolucionando el sector fotográfico. Marcas que nada han tenido que ver con la fotografía seria son las principales desarrolladoras y suministradoras de componentes electrónicos que van relegando a las partes mecánicas de una cámara. Todo esto, cuanto menos, es para pararse un rato, tomarse un respiro y pensar cómo puede afectar a lo que hoy todos conocemos.
Fotos y alguna cosa más
marzo 4, 2010
Tras un tiempo desaparecido vuelvo con algunas ganas para escribirles. Espero que éstas aguanten algunas semanas más.
En este tiempo he actualizado mi galería de fotos Flickr, como habrán podido observar en la parte inferior izquierda de la web, subiendo diferentes imágenes tomadas recientemente.
Algunas de esas fotografías están realizadas con la Olympus E-P1, con la que me hice hace un mes, ofreciendo unos resultados formidables. La llamada Leica de los pobres no tiene nada que envidiar a las réflex de sensor APS-C, salvo la menor profundidad de campo de los sensores mayores, y eso es algo por lo que ansío una cámara de marco completo a precio de pueblo.
El sistema micro cuatro tercios está pegando duro. Olympus y Panasonic son las únicas marcas que tienen cámaras de este tipo en el mercado.
Cámaras pequeñas con objetivos del tipo “pancake” con calidad réflex. Ésa es la clave, como diría el dicharachero Arguiñano.
También he considerado oportuno aglutinar ciertas imágenes, algunas de ellas no presentes en Flickr, en un portfolio ofreciendo un carácter más formal y solemne, como diría nuestro presidente, a una de mis ocupaciones más ociosas.
Y hasta aquí por hoy. Muy pronto más y mejor.


