Google aprovechó ayer su evento Google I/O para presentarnos los Chromebooks. Estas máquinas, desprovistas de disco duro, nos obligan a utilizar enteramente la Red como vía para sintonizar con el software alojado en los distintos servidores.

Ya lo advertimos hace dos años. El futuro está en la nube. Sólo que ahora ese futuro ya ha llegado y Google ha sido la primera en arriesgar con este modelo de negocio que, de salirle bien, marcará un hito.

No se debe mirar a estos nuevos Chromebooks como simples y meros portátiles al uso. Algo, por otra parte, realmente difícil por ser un cambio en la mentalidad del usuario al confiar toda nuestra información en los servidores que nos tengan dispuestos. Google se convierte, por tanto, en un socio obligatorio y fundamental para poder usar nuestra máquina.

Hay que felicitar a Google por los arrestos mostrados para decidirse por fin por este nuevo modelo de interacción, también de negocio, al convertir la Red en nuestro centro neurálgico de datos.

Sin embargo, me cuesta ver esta arriesgada idea materializada en exitosas ventas. Los precios a los que saldrán los Chromebooks no me parecen atractivos para un hardware que no dispone de disco duro. Las conexiones de datos ofrecidas por las oligopolísticas operadoras españolas son caras, malas y vienen capadas. Las Wi-Fis abiertas en nuestro país son puramente anecdóticas.

Google se atreve con una idea brillante y genial pero, además de las cuestiones técnicas comentadas anteriormente, hay que añadir el cambio de mentalidad que supone en los usuarios, y la confianza que éstos puedan tener en los servidores que alojan enteramente todos sus datos y perfiles.

Veremos qué ocurre cuando haya pasado el éxtasis de la novedad.

Google y FON me pagan

abril 7, 2010

Ya era hora de recoger los frutos. Sí señor. Hace tiempo me embarqué en un proyectín, como diría mi emprendedor y visionario amigo Enrique Vázquez, el cual resultaba ser un blog muy light cuya única misión era obtener una buena posición en Google y observar, por mi parte, si podía, ganar unos cuantos eurillos gracias a la publicidad AdSense insertada en sus páginas.

La siembra de metadatos, keys, y tags, entre otras cosas, dio sus frutos y hace algo más de un mes el todopoderoso Google, al que Telefónica pretende extorsionar, realizó un pago a mi cuenta por un importe de algo más de 76 euros.

Con esto quiero demostrar que es posible mantener, al menos, nuestro servidor de pago, con una publicidad responsable. No siempre podremos combinar el propósito o fines de nuestra web con anuncios, caso de portfolios o blogs personales minimalistas como este, pero para otro tipo de proyectos ha de plantearse obtener ingresos de esta forma.

Es muy importante observar a la competencia, ser originales o, en caso de no serlo, ser superiores al resto o, al menos, ofrecer algo más a lo que ya está en la web. Respetar y conocer algo sobre cómo Google indexa es fundamental si deseamos dar un buen SEO (search engine optimization/Posicionamiento en buscadores) a nuestra página web.

Muy conveniente también es respetar las normas que propone el World Wide Web Consortium (W3C), ya que Google las sigue y es lo más parecido a un estándar y un propósito de conducta en lo que a lenguaje HTML tenemos. En este tema he podido comprobar cómo algunos “tejedores de webs” que andan viviendo de este negocio no lo consideran lo suficientemente importante. ¿Se imaginan ustedes que los programadores no optimizasen el código de un programa al paso de sucesivas versiones del mismo? Algo parecido podríamos intuir en el caso de las webs.

El SEO no es una ciencia exacta, ya que no sabemos a pies juntillas cómo indexa el omnipotente Google, pero sí podemos observar, desmenuzar y sacar conclusiones de los movimientos que se originan continuamente en su seno. Y es ahí donde uno debe prestar atención.

FON, otro de esos movimientos que suena más a vaporware que a otra cosa, también me ha realizado en el día de hoy un pago por los servicios prestados. Y es que, siendo un fonero leal pero crítico, he permitido que otros usuarios pudieran hacer uso de la red que yo tengo.

Normalmente no ocupo enteramente el ancho de banda contratado a mi proveedor de servicios de Internet. Aún teniendo una red de seis ordenadores, entre portátiles, sobremesas, PCs y Macs (lo sé, soy un adicto, pero el vicio es el vicio y en mí no ha de ser tratado) hay sitio para más huéspedes.

Rentabilicen sus recursos que, como dice el dicho, menos da una piedra, claro está, si no es preciosa.

Interesante noticia que he publicado en Habitaquo —Tecnología, Internet y Nuevas Ideas sobre la situación de privilegio de la que dispone Google en Alemania. Algo por lo que el Ministerio de Justicia alemán ha fijado su gran ojo en el buscador de buscadores.

Hace poco les hablé de Piensa Solutions y su ineptitud a la hora de proporcionar el servicio de dominios contratados. Pues bien, mis quebraderos de cabeza con esta panda de impresentables no hacen más que aumentar, ya que su soporte es casi inexistente y cuando se dignan a contestar no responden a las preguntas formuladas.

Esta tarde me dio por buscar algo de información en el todopoderoso Google, quien todo lo sabe, y si en el buscador tecleamos ‘Piensa Solutions’ nos encontramos con una cuarta entrada, ya que las tres primeras hacen referencia a la propia empresa, que reza con el siguiente título: piensasolutions lamentable… – Foros del Web.

En esa cuarta entrada proporcionada por el dios Google podemos hacernos una idea de cómo se las gastan los ineptos de Piensa Solutions ofreciendo un servicio negligente e insuficiente, cúmulo de sus propios errores y desatención a sus clientes.

Por si no fuera suficiente la quinta entrada proporcionada por Google viene con el título de Piensasolutions.com : Opiniones, valoración y comentarios. En ella la comunidad Ciao, una de las más grandes donde se dan cita las más abundantes y pormenorizadas opiniones de todo tipo de productos y servicios, da a Piensa Solutions dos estrellas de cinco.

Sobran los comentarios por tanto para tan negada y torpe empresa de hosting y dominios.

Una de las cosas que se deben hacer, cuando uno ha desarrollado su website y lo ha publicado convenientemente en algún lugar del Ciberespacio, es decirle a los buscadores más usados y meritorios que nuestro site está ahí. Por ello es indispensable la indexación de éste.

Los buscadores más usados, variando sustancialmente su nivel de penetración en la Red, dependiendo del país donde nos encontremos, son Google, Yahoo! y Bing. Siempre por este escrupuloso orden.

Para indexar nuestra web en Google deberemos ir a este enlace, y allí teclear nuestra convincente url. La dirección para añadir nuestro site al directorio de Yahoo! será esta. Importante es saber que para este último caso creo que hay que tener un ID y password de Yahoo!, por lo que hay que estar anticipadamente registrado en su portal. Lo cual ha hecho que pase descaradamente de mandar este blog a su base de datos. Eso y que su motor apesta descaradamente a perdedor de vieja hornada. No en vano Micro$oft se lo fagocitará un día de estos para darle un mejor uso.

Finalmente tenemos al novedoso y excelente Bing —en estado beta—, quien ya tiene el 10% de cuota de mercado en USA, a costa de comerle terreno al paupérrimo Yahoo!, a quien le salva únicamente sus comunidades tipo Flickr y su webmail. Para añadir nuestra web a Bing deberemos ir a esta dirección.

No es indispensable u obligatorio realizar la indexación manualmente para que los dichosos buscadores nos introduzcan en su extensa base de datos. Pero si es esta una forma adecuada de ayudarles a realizar una tarea de la cual se haría cargo un bot (robot). Y ya se sabe, nunca mandes a un humano a realizar un trabajo de una máquina. ¿O era al revés? —Sr. Smith dixit.

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