Mac mini, el eterno denostado
junio 19, 2010
El pasado martes 15 de junio Apple decidía dar una maravillosa sorpresa a todos aquellos que deseaban una actualización de la máquina de entrada, por excelencia, al elitista, más que nunca, club de la manzana. Y no podía ser de otra forma que con la más que esperada renovación del Mac mini.
La paciencia mantenida por muchos de los usuarios fieles a Apple se convirtió en frustración al echar una rápida ojeada a las características técnicas con las que venía engalanado “el ordenador de sobremesa más eficiente del mundo“.
Tras salir del abobamiento, una vez más, que sufre uno cuando se queda observando un nuevo diseño por parte de los de Cupertino, descubrimos, con bastante indignación, cómo se decidió rescindir la velocidad de CPU que llevaba el anterior modelo, así como la disminución de memoria RAM a la mitad.
Un nuevo diseño similar al unibody que se emplea en los laureados portátiles profesionales, la inclusión de HDMI, nueva VGA más potente —Apple dice que el doble de rápida que los modelos anteriores— y una fuente de alimentación, ahora miniaturizada e insertada dentro de la carcasa del mini fueron los argumentos, mercadotécnicamente solventes, de los que se valía Apple para presentar un producto peculiarmente inferior, en algunos aspectos, y 50 euros más caro de lo que ya había en el mercado y reclamaba una actualización más que digna.
Un producto que en la Store norteamericana empieza con $699 US no puede costar 779 € en la Store española. Algo huele a podrido y nos lo envasan en tarro nuevo y unificado con el propósito de alcanzar más margen de beneficio en tiempos de crisis. Algo que de salir bien, y va por el camino, daría alas a las políticas de precios altos y reducción de características en la que está envuelta Apple desde hace bastante tiempo, y de la cual su máximo culpable no es Jobs sino aquellos que le siguen y ríen sus gracias a base de dólares malgastados.
La tendencia de Apple, como ya comenté anteriormente, es clara y contundente en el camino ya perfilado. El margen de beneficios es mayor en todos sus tecno gadgets con i latina por delante. Por ende, buscará progresivamente sectorializar más las gamas, presentar sus iChismes con un valor más bajo, pero al precio de manzana golden superlativa, y ofrecer ordenadores cada vez más caros y específicos para tareas profesionales.
Está claro que desde Cupertino desean colocar en el centro su iTunes Store rodeada de un sinfín de seductores y armónicos gadgets siendo el principal caudal de beneficio de la marca.
Aquellos que estaban desde el principio de los tiempos con Apple o que apostaron recientemente por alguna máquina para trabajar lejos de Windows verán como cada vez más sus opciones de elección se verán mermadas en favor de estos nuevos iPhones, iPads, iPods y AppleTV que amenazan seriamente la digna evolución de los Macintosh.


