Aumenta tu ISO sin cambiar de cámara
mayo 4, 2010
Seducidos por las constantes y reiteradas componendas y engaños del marketing que lanzan las casas fotográficas somos muchos los que cambiamos de cámara casi tanto como de calzones aduciendo, para nosotros mismos, como si tratásemos de argumentar a nuestra conciencia, la necesidad de caer en ese consumismo voraz que hará de nosotros unos hombres más felices, afortunados y bienaventurados en esta vida en la que nos ha tocado residir. Los juicios personales que nos arrastran a tal impulso primario, típico de las sociedades de consumo, vienen sintetizadas en una necesidad creada por las grandes marcas, que más tarde nosotros retroalimentamos impetuosamente como afianzamiento hacia el paso que pretendamos dar, de poseer un veloz Auto Focus (AF), mayor rango dinámico y, sobre todas las cosas, un ISO más amplio y de menor ruido. Porque, ¿qué sería de nuestra imagen con una ingente cantidad de puntitos luminosos y cromáticos saliendo de la armonía de nuestra bella composición? Pues bien, podemos ser ufanos y tener una próspera carrera fotográfica sin tener la imperiosa necesidad de cambiar de maquinaria tirando a altos ISOs sin apenas ruido. Para muestra un botón, digo imagen:
La fotografía vista corresponde a una toma realizada con mi Olympus E-P1 y la lente Zuiko 14-42mm a 6400 ISO. Debemos recordar que el sensor de esta máquina tiene la mitad de extensión que el usado en cámaras de marco completo (Full Frame), y el valor dado de 6400 ISO es forzado, por lo que la prueba fue realizada en las peores condiciones para observar hasta dónde llegaba el sensor Panasonic que lleva en sus adentros la pequeña PEN.
Si se amplía la imagen puede verse ruido, en una cantidad muy asumible, en las sombras pero la imagen sigue ofreciendo una gran nitidez sin tener molestos píxeles que distraigan nuestra mirada de lo que realmente deseamos mostrar.
El secreto de todo esto está en aprovechar las fortalezas de nuestro sensor. Para ello es bien conocida la técnica de “derecheo del histograma” midiendo las luces altas en puntual para subir dos puntos la exposición.
El ruido siempre se ubica en las sombras. Permanece casi de manera imperceptible hasta que es descubierto cuando esas mismas sombras son levantadas por el revelador de turno para aclarar una zona poco iluminada. Para evitar esas situaciones lo que José María Mellado propone, actualizando y mejorando el método de hace más de 60 años de Ansel Adams, es sobreexponer de manera que las zonas más oscuras queden aclaradas y las luces altas recuperadas. Si se mide bien las luces no se queman.
En la imagen que pisa estas líneas podemos observar a Pitino el bambino a 6400 ISO con un ruido muy bajo para un ISO de tan tamaños valores. Las misma técnica que la descrita anteriormente. Los resultados obtenidos son aplicables, en mayor o menor medida, a cualquier cámara.
Por todo esto, y más, pensemos antes de relegar a nuestras no tan viejas cámaras a un segundo plano. No pongamos deficiencias, achaques y falta de pericia, características más propias de la condición humana que de una herramienta, a nuestras máquinas. Paremos, pensemos, leamos un poquito y veamos si verdaderamente le hemos sacado todo el jugo a nuestro querido sensor.




